Una voz en mi cabeza quebró mi concentración, hace rato que me hablaba y yo no escuchaba.
Observa tu huellas dijo, no des un paso más en vano dijo, aprecia tus pisadas, no malgastes tus miradas.
¡Nada veo!, dije yo, solo veía las pisadas que de pronto terminaban.
Al cabo de las horas, la voz aún me hablaba y yo solo miraba, pues nada encontraba...
¿Qué encontrarás en tus huellas, si solo usas tu mirada?, cierra los ojos, abre el corazón, en intenta observar tus pisadas...
De pronto los colores se apoderaron rápidamente de mi huellas, y un camino de vuelta inicié a través de ellas...
Recuerdos tras recuerdos se apoderaban de mi mente, alegrías y tristezas me recordaban que sentía, y grandes amigos sentí que perdía...
Recogí cada huella del sendero, para no olvidar jamás lo que viví, sea bueno o sea malo... siempre a alguien tuve a mi lado...
Y para no olvidaros jamás... una a una... cada huella... en mi corazón... he de custodiar y han de perdurar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario