miércoles, 26 de octubre de 2011

Maldito Cáncer!!!

Pero que sucede, desde cuándo llegaste que no me dí cuenta... silencioso como la habitación más oscura y fría que exista, dañino como el veneno letal de un insecto y odiado como los más despiadados seres que han pisado esta tierra.
No comprendo por que tan de pronto llegaste a invadir mi vida, a borrar mi sonrisa que tanto gustaba, a ver las lágrimas más temerosas de los ojos de mi madre, a sentirme como un niño... uno desprotegido y vulnerable en los más peligrosos acantilados que amenazan la vida.
Empezaste de a poco, pero letal, adentrándote en lo más profundo de mi vida, en lo más íntimo de mis travesías, en lo más humilde de mi hogar.
Fue duro, al principio no lo creía, era todo un sueño, tu no existías, solo eras producto de la ficción de otros y nunca llegarías a mi lado... Pero... llegaste y te quedaste un buen tiempo, te encargaste de suprimir la felicidad de los míos, de crear intensos campos de batalla y de destruir todo a tu paso, todo... hasta lo que jamás pensé frágil.
Son muchas ya las lágrimas derramadas por tu culpa y muchas las víctimas a tu a ver, pero aquí estoy... te he vencido una y otra vez, aquí estoy levantándome una vez más... y ahí estás tú, regresas y regresas pero... Ríndete!!! que aquí estaré yo una mil veces para levantar a los caídos y de una u otra forma llevarte al olvido.




A mi madre... mi tía... mi tío... y otros...!

martes, 18 de octubre de 2011

lunes, 17 de octubre de 2011

Y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida.

Lester, American Beauty.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Huellas del Sendero...

Y caminaba y caminaba, solo preocupado de avanzar... 
Nunca vi hacia atrás, nuca supe que dejaba... y caminaba y caminaba...
Una voz en mi cabeza quebró mi concentración, hace rato que me hablaba y yo no escuchaba.
Observa tu huellas dijo, no des un paso más en vano dijo, aprecia tus pisadas, no malgastes tus miradas.
¡Nada veo!, dije yo, solo veía las pisadas que de pronto terminaban.
Al cabo de las horas, la voz aún me hablaba y yo solo miraba, pues nada encontraba...
¿Qué encontrarás en tus huellas, si solo usas tu mirada?, cierra los ojos, abre el corazón, en intenta observar tus pisadas...
De pronto los colores se apoderaron rápidamente de mi huellas, y un camino de vuelta inicié a través de ellas...
Recuerdos tras recuerdos se apoderaban de mi mente, alegrías y tristezas me recordaban que sentía, y grandes amigos sentí que perdía... 
Recogí cada huella del sendero, para no olvidar jamás lo que viví, sea bueno o sea malo... siempre a alguien tuve a mi lado... 
Y para no olvidaros jamás... una a una... cada huella... en mi corazón... he de custodiar y han de perdurar...